Una es Los niños de Winton, basada en hechos reales y disponible aún en Amazon Prime; en lengua inglesa se titula One Life. Rafa y yo la vimos y lloramos en verano. La interpretación del octogenario Anthony Hopkins es brutal y la historia nos puso los pelos de punta. Ambientada en dos periodos temporales diferentes narra, por un lado la aventura de un joven británico, Nicholas Winton, que salvó la vida de más de 500 niños judíos, parece ser que a 669 ni más ni menos; y por otro la vejez de este hombre cuando la historia fue conocida por el mundo entero. Nadie supo de su hazaña hasta 50 años después de la guerra, ya que él nunca sintió que estuviese haciendo algo extraordinario. Nicholas murió en 2.015 a la edad de 106 años, y su propio hijo después del fallecimiento afirmó que: “El mensaje de mi padre es el de animar a la gente para que marque la diferencia, en vez de esperar a que algo pase o esperar a que otra persona lo haga.”
La otra película la vimos hace una semana y está disponible en Movistar Plus +. La promesa de Irene, también basada en hechos reales, es la historia de una joven polaca, estudiante de enfermería, que durante la guerra se convierte en el ama de llaves de un dirigente nazi. Esconde en su casa a varios judíos. No te quiero hacer spoiler, pero seguro que te mantendrás en tensión hasta el último minuto, sin saber qué destino les espera a estas pobres personas. Al final de la película salen imágenes reales de Irene que seguro te emocionarán. Irene Gut falleció en 2.003 a la edad de 85 años.
Tanto si eres una persona que te gusta profundizar en el tema del holocausto como si no, te recomiendo estas dos películas. Estoy segura que no te dejarán indiferentes. Las vidas de estas dos personas inspiran y confirman que la bondad está presente incluso en los peores escenarios.






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