INGREDIENTES
- 1 yogur natural (ni azucarado ni edulcorado)
- 1 litro de leche entera o desnatada
- Un bol de cristal
- Una cacerola
- Una cuchara para remover
- Película transparente
- Un termómetro si lo tienes, y si no tu dedo
- Horno y nevera
- Tarros (yo preferido de cristal)
- Tiempo

PREPARACIÓN
- Precalienta el horno a 50º
- Mientras tanto vuelca el yogur natural en un bol y reserva.

- Caliente la leche hasta que llegue a la temperatura de 45 º

- Si no tuvieses termómetro no pasa nada. Sabrás que aproximadamente ha llegado a la temperatura correcta cuando puedas tocar la cacerola con las dos manos e introducir la yema de tu dedo sin quemarte.
- Una vez alcanzada esa temperatura vuelca la leche en el bol, remueve y tapa con film transparente.

- Apaga el horno e introduce el bol tapado con el film. Cierra la puerta del horno y mantén la mezcla ahí durante 12 horas. Es imprescindible que durante ese tiempo no abras el horno para que la fermentación no se corte. Con el calor residual la mezcla fermenta y la leche se transforma en yogur.
- Pasado ese tiempo sácalo, remueve con una cuchara e introduce la mezcla en tarros. Yo los prefiero de cristal.

- Ahora guárdalos en la nevera durante otras 12 horas.

- Pasado ese tiempo ya puedes sacarlo y consumirlo como tus prefieras: con fruta, mermelada, miel, azúcar o tal cual porque no queda nada ácido.







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